Nos encantaron estos pequeños chalets capullo, muy lindos, bien equipados y cómodos.
Cálida bienvenida.
Muy bien ubicado para observar el quetzal. Ofrecen servicio de guía. Además Alex, el guía que nos acompañó fue muy profesional y realmente muy amable. Pudimos observar al ave y compartir un buen rato en su compañía.
Buen desayuno, extra.
El restaurante que cierra a las 18:30 horas. Lástima porque creo que mi oferta fue de calidad.